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TEORÍA DEL CAOS APLICADA EN PROCESOS DE CAMBIO Y DESARROLLO ORGANIZACIONAL DESDE UNA VISION SISTEMICA
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"Por faltarle un clavo se perdió la herradura; por falta de una herradura se perdió el caballo; por falta de caballo, se perdió el jinete".
Benjamín Franklin |
Relacionar cuestiones vinculadas a la gestión del desarrollo organizacional y prácticas de management con diferentes ciencias, y en particular con la física, nos lleva a encontrar una forma de razonamiento y pensamiento más eficaz que el modelo lineal con el cual actuamos la gran mayoría de las personas, por ende los equipos de trabajo y consecuentemente las organizaciones.
La ciencia como proceso de organización y adquisición de conocimientos establece reglas o leyes universales, que pueden explicar el comportamiento de un sistema y predicen su funcionamiento en determinadas circunstancias y contextos.
Otra forma de abordar el objetivo de la ciencia es comprender el estado de orden y desorden de los sistemas.
Un sistema es un conjunto de elementos relacionados entre sí, que operan a lo largo del tiempo con un objetivo común: (las sociedades, las empresas, los equipos de trabajo, las reacciones químicas, etc. son algunos ejemplos).
Edward Lorenz ,- meteorólogo Norteamericano- describió de manera muy ilustrativa lo que constituye un aspecto clave tanto para los pensadores sistémicos como para los físicos, matemáticos, biólogos, antropólogos, sociólogos, entre otros; sin excluir a directivos, gerentes, administradores y tomadores de decisiones en las organizaciones:
“El simple aleteo de una mariposa en la selva amazónica pone en marcha sucesos que terminarán produciendo, algunos días después, un ciclón en el Caribe”.
La interpretación de este ejemplo, nos da una clara idea de cómo pequeñas variaciones en las condiciones iniciales de un sistema, pueden producir grandes variaciones en el comportamiento del sistema a largo plazo, lo que es conocido como “Efecto mariposa“.
Este patrón de comportamiento observado desde una perspectiva sistémica y no lineal, es aplicable en la vida y desarrollo de las empresas, en los equipos de trabajo y en las personas en general.
Pequeñísimas causas pueden producir consecuencias impredecibles (positivas y negativas).
Ejemplos impactantes por sus consecuencias, son entre muchos otros: el desastre del transbordador espacial Columbia, el hundimiento del Titanic, la quiebra de la emblemática Enron, pero también podemos encontrar ejemplos en sentido positivo, reconocidos desde la perspectiva sistémica como “ zonas de apalancamiento ”, es decir, aquellas zonas del sistema que accionando sobre las causas (no sobre los efectos) con un mínimo esfuerzo logran generar resultados extraordinarios.
| Ejemplos de Causa y Efecto |
Efectos |
Causas |
| Altos índices de ausentismo |
Estilos de liderazgo inadecuados, falta de motivación, capacitación, oportunidades de desarrollo, mala selección de colaboradores , etc. El tema económico no siempre es la principal causa. |
La zona de apalancamiento, está en accionar sobre el o los factores que lo producen y no accionar sobre los efectos, aplicando por ejemplo el régimen disciplinario considerando que de esta forma se encausará a la persona y por ende bajará el ausentismo.
Al producirse una pronunciada caída de los ingresos es común que se accione presionando al área comercial para vender más (efecto), cuando la causa se debe, por ejemplo, a la aparición de productos sustitutos de mejor calidad y precio o defectos en el producto que se comercializa.
Lo más grave aún es que accionar sobre el efecto y no la causa, agrava aún más el problema ya que la presión al equipo comercial traerá aparejado que esta área se esforzará por vender productos que perdieron competitividad y por ende muchos serán los clientes que luego se sentirán defraudados y amplificarán a toda su red de contactos y conocidos la desafortunada experiencia vivida.
En la práctica, el efecto mariposa, se ve reflejado en que todos los sistemas complejos como por ejemplo, el clima, las economías, las organizaciones, la salud misma, es muy difícil predecir con seguridad absoluta lo que habrá de deparar a lo largo del tiempo en lugares diferentes y con personas diferentes.
De este análisis se encarga la dinámica de los sistemas: tratar de comprender y predecir su evolución.
Ahora bien, ¿Qué sucede en la organizaciones cuya evolución deberá ser analizada por los gerentes y jefes que la conducen? ¿Quienes están dedicados a considerar estos aspectos vitales para el desarrollo sustentable?, ¿Cuál es el método de razonamiento por excelencia de los gerentes con esquemas de compensaciones en ocasiones perversos y contradictorios, en un marco de contrato laboral y cuya permanencia de la gente en las empresas es cada vez menor?.
La respuesta pareciera ser no muy alentadora, pero es otra la perspectiva sí los procesos de desarrollo sustentables se dan a través de una clara visión por parte de los accionistas, fijando una meta ambiciosa, contagiosa y motivante que logre alinear a todos los integrantes de la organización desde una perspectiva individual y colectiva.
El concepto de “desorden”, no es considerado algo grave ni defectuoso, sino más bien como una característica que se da de manera natural: cambios climáticos, cambios en los ritmos cardíacos, fenómenos físicos, químicos o astronómicos son claros ejemplos.
Es común escuchar que el dormitorio de un adolescente suele ser un caos, o determinada área de una empresa es un caos. Si analizamos como las sociedades avanzan, puede comprenderse que cierto estado de desorden, es incluso necesario para que un nuevo orden se establezca.
El cambio no se puede evitar, y resistirse al mismo sin una buena razón, conduce a finales escritos en toda la literatura de Management y prácticas empresariales, excepto donde todo cambia para que nada cambie. Restará por recordar que el cambio es permanente, vertiginoso y cada vez se acelera más.
En este marco los fenómenos caóticos tienen un significado muy preciso para los científicos: son aquellos en los cuales muy pequeñas diferencias en las causas provocan grandes diferencias en los efectos y este es el enfoque que quiero remarcar como aspecto clave para accionar en las prácticas de management y liderazgo para que el Capital Humano pueda lograr más y mejores resultados.
El desorden sobreviene al orden, y éste al desorden, y para que exista un nuevo orden, debió haber existido un estado de desorden anterior, esto ocurre en todos los sistemas abiertos, como nos enseñan y demuestran la naturaleza y las ciencias en general, por ende el mismo criterio es perfectamente aplicable a un sistema organizativo como lo es una empresa, sector o equipo de trabajo.
El enfoque negativo, que puede tener la palabra desorden , comienza entonces a desfigurarse, frente al enfoque sistémico.
El orden es lo que aspiramos lograr en un contexto dinámico, cambiante y complejo.
Las empresas son organizaciones adaptativas, complejas y es precisamente la adaptación o no al cambio lo que las hace capaces de lograr o no más y mejores resultados.
No es indiferente que una empresa esté o no ordenada. Es responsabilidad de todos los integrantes de la empresa actuar al 100 % de su responsabilidad incondicional, haciéndose cargo para evitar el desorden o el estado del caos: a la gente se le paga para lograr resultados (no cumplir tareas) , pero la falta de alineamiento sistémico desde la perspectiva individual, equipo y organización, hace que: lo fácil se convierta en difícil y cuando aparecen las primeras manifestaciones de desorden se actúa sobre los efectos en lugar de actuar sobre las causas. Por ende el caos perfectamente predecible desde el análisis sistémico habrá de sobrevenir y será común aplicar una y otra vez soluciones repetidas haciendo más de lo mismo, y esperando obtener un resultado diferente, es decir lo que Einstein describió como locura.
Ser capaces de saber, querer y poder administrar inteligentemente la teoría del caos , no resistiéndose a ella sino aceptándola como parte de una realidad que convive en los sistemas y que tarde o temprano habrá de producirse.
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Los pequeños detalles, en general se minimizan o se les resta importancia, pero resultan ser las causas que impiden incrementar la capacidad de acción efectiva y por ello la cita de Benjamín Franklin inicial.
Del concepto de teoría del caos en los sistemas abiertos, surgen patrones de comportamientos y fuentes de aprendizaje para que las organizaciones, los equipos y las personas puedan lograr más y mejores resultados, no haciendo más de lo mismo.
Por Miguel A. Terlizzi
www.hucap.com
Inteligencia en Capital Humano
Consultora en Gestión
Estratégica del Capital Humano
Cambio y Desarrollo Organizacional
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