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CAZADOR DE OPORTUNIDADES.
TIEMPO DE LECTURA 7 ´09 ´´
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En tiempos de cambio las oportunidades existen, solo es cuestión de querer y saber encontrarlas.
Los cambios de contexto suelen paralizar a muchos, otros no logran comprenderlos, algunos ni siquiera lo intentan, pero los que triunfan, esos son los que no esperan las oportunidades. Salen a buscarlas.
En estos días estamos siendo testigos de una de las crisis financieras mundiales que más ruido ha hecho en los últimos tiempos. Sin duda, agigantada con los más diversos rumores y distorsiones, acerca de cómo se soluciona y en que medida afectará o no la economía de nuestro país, de las organizaciones y en particular el impacto que tendrá en la gestión del capital Humano de las empresas.
…“Que no estamos afectados”… “Que es peor que la del 2001”, “que será más corta”, “que será más débil”… pero que en definitiva está entre nosotros como un hecho, y que por otro lado además, como todos sabemos, no llegará para instalarse en forma definitiva. Nuestra historia nos habla de ello.
Aún en escenarios desfavorables, siempre existen ganadores y perdedores. ¿En qué contexto nos movemos quienes, apostando por los recursos humanos, seguimos invirtiendo tiempo y esfuerzo en la gente? en el de la OPORTUNIDAD.
Pero para que el contexto de la “oportunidad” exista, es necesario de parte de las organizaciones y en especial de los responsables de la gestión del capital Humano, hacer un cambio de perspectiva, entendiendo a las “debilidades” que las compañías, equipos y personas tienen como “verdaderas oportunidades de mejoras”. Hacer una visualización positiva del futuro, sabiendo que en contextos difíciles y a “pesar de” siempre hay ganadores, será el verdadero desafío.
La crisis del 2001 desbastó nuestro mercado de empleo, pero con los movimientos de reactivación económica años más tarde, el escenario que le precedió en materia de indicadores, fue un fuerte incremento de los niveles de rotación de las personas buscando nuevas y mejores oportunidades.
Escuchamos en estos días noticias y anuncios relacionados con suspensiones, desvinculaciones en algunas industrias, leemos menor cantidad de avisos publicando ofertas laborales, y como corolario se percibe una mayor “adherencia” de los puestos ejecutivos a sus sillones de trabajo, por temor a la perdida y estabilidad laboral.
Leer esta realidad y acomodarse permaneciendo inmóvil hasta que la tormenta pase, haciendo uso de una perspectiva de pensamiento lineal de la situación, seguramente no hará más que alejar las oportunidades. Las personas frecuentemente se paralizan quedando expuestas al borde del pánico.
Desde un enfoque sistémico, podemos observar que aquellas compañías que lejos de paralizarse (pánico), o actuar como si nada pasará (confort) entienden y se adaptan a las circunstancias (estiramiento). Como dijo el General Douglas MacArthur: “La oportunidad no sale al encuentro de los que la esperan. La cazan los que salen al ataque…”
¿Cómo traducimos esto a nuestra realidad?: “Afilar el hacha”, atraer más y mejores candidatos a nuestros proyectos y poner a prueba nuestra capacidad de fidelización de los clientes.
En HuCap, dentro del amplio espectro de nuestras compañías clientes, observamos que algunos proyectos (capacitación y selección) han tomado un “compás de espera”, pero muchos de ellos continúan activos. Son justo aquellos procesos “core” los que no se han desarticulado, precisamente porque son los necesarios para fortalecer los negocios, ya sea con la búsqueda de nuevos talentos o bien con procesos de formación, análisis de remuneraciones o proyectos de coaching y mentoring, entre otros.
Un efecto muy importante que nos ha dejado la historia de los últimos años en materia de “reclutamiento” es buenas noticias acerca de la “empleabilidad de las personas”.
Fieles a las políticas de diversidad de algunas empresas multinacionales también en muchas organizaciones locales, hemos advertido una tendencia creciente que aconsejamos y celebramos, alineada con “elevar” o directamente “no considerar topes de edad” a la hora de contratar gente.
De esta forma estamos lentamente construyendo una cultura que atesora el conocimiento y la experiencia como base de las competencias necesarias, para obtener verdaderos resultados, fundamentales estos, en épocas difíciles.
Años atrás una de las barreras importantes para contratar profesionales que peinaban canas, eran las dificultades tecnológicas a las que se enfrentaban.
Afortunadamente hoy nuestros abuelos pasean por el chat, y nuestros hijos tocan el mouse antes que los lápices de pasta, con lo cual la desactualización en esta materia no es una cuestión de recursos o capacidad, dado que está demostrado que una gran cantidad de usuarios de productos electrónicos y virtuales, aún no teniendo PC´s en sus casas , de todas formas accede a la comunicación a través de internet.
En contextos económicamente activos, donde “todos compran y todos venden”, el foco de la gestión de las Áreas de Recursos Humanos, deberá estar puesto en atraer, motivar y retener a los colaboradores necesarios para llevar adelante la gestión de la compañía. En contextos turbulentos, el foco, estará puesto en retener a los que saben, pueden y quieren triunfar.
Las crisis necesitan de los mejores, dado que son ellos, los que poseen las llaves de las puertas y conocen mejor las respuestas, todo ello producto de haber contestado, por supuesto, gran cantidad de preguntas con anterioridad.
Sin lugar a dudas en las empresas es el momento de repensar la cantidad y calidad de recursos necesarios, el grado de motivación de los colaboradores para enfrentar la situación crítica, condición necesaria no solo para sobrevivir, sino parar salir fortalecidos de ella.
Medir el clima laboral dentro de la organización, analizar la estructura salarial, brindar sólidas herramientas de coaching capacitación y desarrollo, priorizando a quienes tengan alto potencial y alto desempeño con un claro foco puesto en la obtención de resultados, son algunas de las inversiones necesarias para fortalecer las estructuras en tiempos difíciles.
Estas acciones en un momento como el actual generalmente son percibidas como “gastos”. De esta forma actúan la mayoría de las empresas. En nuestra opinión no solo se equivocan, sino que desaprovechan la oportunidad, e incluso se olvidan de los valores que declaraban en tiempos de bienestar. Socavan de esta forma el sentimiento de identificación y pertenencia para con la organización y destruyen la confianza de su gente, algo que lleva muchos años y mucho dinero recuperar.
Muchas organizaciones aún no han podido resolver, los solapamientos a los que se vieron expuestos, producto del empuje de los salarios de convenio, que no en todos los negocios pudieron ser acompañados en las estructuras superiores. En el actual contexto será seguramente más difícil aún, dado que desplazar incrementos impactaría directamente en un importante aumento del costo laboral, difícil de afrontar.
Desde nuestra experiencia, entre las prácticas de RR.HH. que más crecimiento tuvieron durante el 2005 y el 2008, encontramos las de coaching y mentoring empresario. Estas últimas tuvieron la finalidad de ayudar a los “conductores de la Organización” a ser mejores líderes y de esta forma contribuir a la mejora del Clima laboral y a la orientación concreta de Resultados.
¿Cómo convertirse en cazadores de oportunidades?
Para los que encuentren la oportunidad en el cambio o la obtención de empleo:
- No todo el mercado está disminuyendo o suspendiendo sus puestos de trabajo, incluso hay proyectos que se están armando para el 2009. No dejes de detectarlos. Estate atento revisando todos los medios de convocatoria. Maneja presentaciones espontáneas a aquellas empresas y proyectos nuevos de interés y de difusión.
- En tiempos de crisis, aún más que en otros momentos, buscar trabajo es todo un trabajo.
- Los tiempos de las personas no son los de las organizaciones: Paciencia. Los resultados pueden no ser automáticos y puede que haya que intentarlo varias veces.
- Ninguna crisis es eterna, ni igual a otra. No tiene por que pasarme lo mismo que me paso antes, ni lo que le pasa a mi amigo, vecino, compañero. Debemos evitar convertirnos en artífices de la profecía auto-cumplida: si pensamos que “lo malo va a ocurrir”, esto inevitablemente ocurrirá.
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Para las empresas en busca de la oportunidad:
- Clauss Möller, autor de “La era del Capital Humano”, sostiene que "Cuando los vientos de cambio soplan, algunos construyen refugios y se ponen a salvo. . . otros construyen molinos viento y se hacen ricos”. Observamos que hay en muchos casos, tendencias, a suspender o cubrir puestos vacantes que se producen, “por las dudas”. Estamos convencidos de que si no hay razones fundadas en necesidades de suspensión o reducción por falta de trabajo, están generándose un problema a futuro. Apostar es la clave.
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Para la oportunidad en términos de Capacitación y desarrollo
- Desde la perspectiva de la empresa: Una vieja máxima hace mención: “El que duda si la capacitación es un gasto o una inversión, que pruebe con la ignorancia”. No se sale o se evita una crisis haciendo más de lo mismo, por lo tanto y sabiendo que un cambio de contexto implica, que los conocimientos, actitudes y habilidades del pasado, no sean las necesarias o suficientes, desarrollar y actualizar competencias futuras, es también una oportunidad.
- Desde la perspectiva del colaborador o el postulante: Es tiempo de hacer un máster, posgrado, especialización, en conclusión: afilar el hacha.
Pedir feedback a nuestros superiores más allá del proceso formal de desempeño que pueda existir en nuestra compañía, sobre que tenemos que mejorar. |
La oportunidad de llevar adelante verdaderos análisis de Remuneraciones
- Desde la perspectiva de la empresa: El costo laboral de las organizaciones ha crecido en muchos casos a valores alarmantes. Argentina ha dejado de ser un país de mano de obra barata. Pese a ello, se observan paradójicamente demandas salariales tanto en personal de convenio como en los puestos jerárquicos en algunos casos desorbitados. Esto sumado a las prácticas de atracción de puestos escasos en el mercado (técnicos, sistemas, ingenieros etc.) han provocado no solo problemas de solapamiento salarial, sino distorsiones reales en los escenarios de sueldos de las empresas.
- RECOMENDAMOS hacer evaluaciones y ajustes de la estructura salarial, para efectuar la medición de la equidad interna y externa en el marco del escenario inflacionario que ya está instalado y que como tiende a estabilizarse producto del contexto actual, permitira hacer las correcciones respectivas.
- Desde la perspectiva del colaborador o el postulante: el mercado laboral está cambiando, no es la postura más conveniente la de la pretensión de niveles remunerativos, que sigan distorsionando el mercado salarial en pos de pretender aumentos porque “tal amigo gana más “No tirar tanto de la cuerda, será el secreto. En épocas difíciles todo lo que esta sobredimensionado y pesa demasiado tiende a “caer” por caro o por su propio peso.
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La oportunidad en pos del Desarrollo Organizacional
- No hacer más de lo mismo, si queremos obtener un resultado diferente es la condición necesaria para evitar el “suicidio organizacional”. Sabiendo que el éxito o el fracaso futuro tiene que ver con las decisiones actuales, recomendamos visualizar el futuro positivo que se desee lograr, y actuar en consecuencia más allá de lo que hagan los demás. Por ejemplo conocer las percepciones de nuestros colaboradores actuales midiendo el clima laboral, nos permitirá accionar, o medir el desempeño y encontrar las “tan habladas” oportunidades de mejora entre otras muchas acciones vinculadas a la gestión del capital humano.
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Fidelizar clientes: la gran oportunidad
- En contextos donde la oferta y la demanda están más equilibradas o la oferta supera la demanda, los clientes, se vuelven extremadamente selectivos poniendo a prueba la capacidad de fidelización y retención de las prácticas de las empresas. Sabiendo que aún en contextos difíciles las heladeras se rompen, la gente se casa,...la vida continúa, en vez de pensar en los fantasmas de la recesión, tenemos que pensar como “compañía” en como cubrir esas necesidades que los clientes de todas formas van a tener. Debemos ser nosotros los que se las resolvamos y dejar que la competencia siga distraída con sus temores frente al nuevo contexto. La creatividad equilibrando costos y precios será el gran desafío.
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Aún en tiempos difíciles, escuchar, aprender, accionar, liderar cambios estratégicos y adaptarse son las principales claves de éxito , allí donde los demás se detienen en estado de inmovilidad y alerta o hacen más de lo mismo , está la oportunidad de convertirse en un ganador y no perder de vista el destino al que se dirigen.
Del Equipo de HuCap por:
Miguel Terlizzi
Director General.
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Inteligencia en Capital Humano
Consultora en Gestión
Estratégica del Capital Humano
Cambio y Desarrollo Organizacional
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