SALIENDO A BUSCAR TRABAJO
Buscar trabajo depende pura y exclusivamente de muchos factores que afectan, alteran o muchas veces condicionan el éxito del proceso.
El “cómo” se lleve adelante el mismo depende por supuesto de la estructura de personalidad de quien transita un circuito de entrevistas y del grado de deseo puesto en juego, para lograr el resultado y retornar al universo laboral.
Buscar trabajo, estando desempleado.
Probablemente sea una de las situaciones más estresantes y deprimentes para muchas personas (sobre todo para los únicos sostenes de familia)
Por supuesto no todo el mundo reacciona igual frente a una situación de presión como es la de estar desempleado. Dependen muchas cosas, entre otros factores el contexto y la estructura de personalidad previa del sujeto, tienen una alta incidencia en el estilo de conductas que aparecen en estos procesos.
¿Cuáles son los mecanismos que desatan la angustia? ¿Cuáles los factores desencadenantes que promueven esos estados?
Listaremos algunas de esas sensaciones que aparecen con la situación de estar desempleado:
· Sensación de vacuidad
· Miedo al futuro
· Sensación de que uno “no sirve para nada”
· Sentimientos de inferioridad
· Angustia, depresión
· Aislamiento
· Ansiedad elevada
En el caso del hombre (y sobre todo los que asumen responsabilidades de familia) la presión del contexto y la cultura hace que los sentimientos displacenteros se agudicen notoriamente, más aún cuando el tiempo en la situación de desempleo se extiende notoriamente.
¿Cuáles son los mecanismos psíquicos que se disparan para que el individuo quede en estas oportunidades atrapado por la angustia? ¿Cuáles son los estilos de personalidad más vulnerables?
A la manera del "duelo" lo que sigue a la "mala noticia" es un proceso gradual de retirar la energía (en términos de energía psíquica) que teníamos depositada en la rutina de trabajo, en la homeostasis diaria ,,, para poder ser impuesta a nuevos procesos y nuevos desafíos. El primero de ellos será buscar un nuevo empleo.
El duelo, como todo proceso de reconstitución frente a una pérdida, es la situación real que transitamos todos aquellos que nos enfrentamos con la oportunidad de “ya no tener algo con nosotros “y este proceso puede ser elaborado de una manera normal, o bien transitado de una manera algo mas patológica… o bien “molesta”.
¿Por que aparece la patología? Él nivel de displacer es tan alto que anímicamente no llegamos a recuperar energía para depositarla en otra cosa… con lo cual pueden aparecer lo que normalmente en términos psicológicos denominamos formaciones reactivas…
Uno de los ejemplos más concretos de estas situaciones se dan en las personas que quedan atrapadas en la queja constante hacia quienes tomaron las decisiones de dejarlos fuera de sus empleos… o hacia las compañías mismas que pasan de haber sido el lugar ideal para trabajar a ser en la última época …la más horrible experiencia que hemos tenido.
Muchas veces a pesar de transitar estos “síntomas” las personas suelen concurrir a entrevistas de trabajo… y comienza el “transcurrir” sin noticias positivas en el tiempo. ¿Por qué pasa esto?
Podríamos pensar que si el duelo que estamos elaborando no es el normal, seguramente parte de esto se escuchara en las entrevistas…
Como en todo proceso de pérdida, al desaparecer algo que formaba parte de nuestra “habitualidad”, que nos empuja fuera de una “zona de confort” , las opciones son o bien trabajar en “estiramiento” –elaborando, aceptando,organizando,tranquilizándose- o bien en pánico…
Otro sentimiento común en el proceso del duelo suele ser el de la culpa. Las personas que transitan por los procesos de duelo con frecuencia piensan en todas aquellas cosas que les hubiera gustado decir y/o hacer y que no fueron posibles. Pueden incluso llegar a pensar que podrían haber actuado de una forma diferente y que esto hubiera podido evitar la situación de despido.
La ansiedad. La necesidad de contención. La necesidad de información.
A menudo el postulante se siente en las “garras” del selector. Siente que este tiene el“poder” de “matar” o de dejar “vivir”.
Y es cierto.Muchos selectores olvidan que tienen enfrente a una persona que necesita ayuda. Pero la ayuda que necesita no es quizás solamente “el puesto que se ofrece”. Un selector de personal puede ayudar (y mucho) conteniendo, entendiendo, explicando e informando.
Frecuentemente para hablar una vez más en términos de procesos psíquicos lo que le sucede al postulante es que se despersonaliza, y queda expuesto a la deriva o al puro deseo de quien lo entrevista…
De esa manera se focaliza en decir (o en tratar de decir) lo que el selector desea escuchar, cayendo muchas veces en esta clara situación de despersonalización. Quien busca trabajo pasa de ser un” sujeto deseante” al lugar de “objeto”, en las garras del deseo de quien lo “elije o no lo elije”. Deseo, en tanto quiero lo que quien me entrevista tendría para darme objeto, en tanto quien me entrevista hace conmigo lo que quiere.
Esto hace cuanto más repetitiva sea la situación de “fracaso” más vulnerable a quien la transita, y por momentos con el paso del tiempo, mas difícil es volver a encontrar la calma.
Ni que hablar si la situación de base del postulante es la de extrema necesidad. Esta necesidad no solo tiene que ser económica, el trabajo otorga dignidad, sentido de pertenencia y además genera integridad psíquica, su falta desarticula muchos de estos procesos.
Que hacer. Como transitar el período de búsqueda
Dentro de lo que sea posible detenerse un poco .Buscar ayuda. Ser metódico, pragmático y por sobre todo para los “extremadamente ansiosos”, no quedarse sin “hacer nada”.
Establecer rutinas es una muy buena medida para aplacar la ansiedad. Generar diagramas diarios de caminatas o de ejercicios físicos son excelentes alternativas. Ayudaran a relajar y a tener parte del tiempo ocupado.
Buscar tareas que no podíamos desarrollar en momentos de pleno empleo son buenas opciones
Ejemplo: las prácticas del hogar, pintura o refacciones. Comenzar por toda la serie eterna de trámites que se venían postergando y que no podían hacerse en tiempos laborables. Los controles médicos.
El descanso. No se trata de relajarse como si estuviéramos de vacaciones, pero sí de descansar más. Organizar el día de manera tal que se pueda tomar una siesta o tal vez levantarse menos temprano (sin que esto implique pasar el día durmiendo).
Hablar de lo que pasa. Elegir con quien. No es una deshonra ni algo culposo estar momentáneamente sin ocupación laboral. Esto no nos convierte automáticamente en “vagos” o “vivos” que es lo que mucha gente piensa cuando el tiempo pasa y el empleo no llega.
Muchas veces las redes de contacto generan alta efectividad, las oportunidades de empleo no llegan solamente a través del Curriculum Vitae.
Para terminar, te invito a compartir una reflexión de Alfonso Alcántara acerca de las situaciones que nos toca vivir en la vida cotidiana:
… Imaginá que volvés a tu casa después de un largo día de trabajo. Se te hizo de noche y ya venís pensando que seguro te será difícil encontrar donde estacionar en tu barrio a esas horas.
Por fin estas llegando y de reojo, vez luz arriba en tu casa, seguro que te está esperando tu mamá o tu esposa con algún plato calentito para cenar. Además, mañana es feriado y no tenés que madrugar.
¡Qué ganas de llegar! Inicias la rutina habitual buscando el ansiado sitio para tu coche. Ya diste la primera vuelta a la manzana y nada, . Y así una y otra vez. Tras 10 minutos empezas a ponerte nervioso.
Otras veces te ha pasado lo mismo, es normal, pero es que hoy estás especialmente cansado y ansioso por estacionar y llegar a tu casa, ¡por qué tenía que pasar hoy! Cambias la ruta y te metés por otras calles a ver si hay suerte, y seguís dando vueltas. Muchos coches están estacionados incluso en donde no deben hacerlo, pero vos no estarías tranquilo si hicieras lo mismo.
De repente ves un lugar disponible… pero no avizoraste que había ya alguien esperando en situación más favorable con las balizas puestas y encarando su marcha hacia atrás…
Cuando ya ha pasado media hora sin encontrar donde estacionar, detenes el auto y pegas un manotazo de rabia al volante.
¡¿A qué dejo el coche a la mitad de la calle? Y se me acabo el problema!, exclamas con desesperación. ¡¿Qué hago?, parece imposible estacionar esta noche...
Entonces, … en relación a tu búsqueda de trabajo, ¿qué decidís hacer? ¿Vas a dejar el coche en la calle tirado, o vas a seguir intentando estacionar hasta que lo logres?
La experiencia dice que tarde o temprano va a haber un lugar para vos.
A pesar de todo no dejes de intentarlo. La oportunidad es de quienes salen a buscarla.
Del Equipo de HuCap por:
Eduardo Muscolino
Gerente de Capacitación y Empleos
----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
www.hucap.com
Inteligencia en Capital Humano
Consultora en Gestión
Estratégica del Capital Humano
Cambio y Desarrollo Organizacional
|